Cada vez que analizamos el comportamiento de nuestros usuarios, aparece un patrón que se repite: las mujeres lideran la búsqueda de vivienda.
Son ellas quienes más revisan proyectos, cotizan unidades y quienes dedican más tiempo a evaluar alternativas antes de tomar una decisión.
Sin embargo, cuando el proceso avanza hacia las etapas financieras, el escenario cambia.
Los hombres tienden a avanzar más en los flujos vinculados al financiamiento hipotecario y, además, obtienen respuestas positivas de la banca con mayor frecuencia.
Esto plantea una pregunta relevante para la industria: ¿por qué quienes lideran la búsqueda no necesariamente lideran el acceso a la vivienda?
La barrera financiera sigue siendo la principal
Cuando preguntamos cuáles son las mayores dificultades al momento de solicitar un crédito hipotecario, aparecen diferencias importantes entre hombres y mujeres.
Para las mujeres, los principales obstáculos se concentran en los requisitos económicos básicos del proceso.
- Cumplir con la renta mínima exigida: 46,6% en mujeres versus 39,6% en hombres.
- Contar con el ahorro necesario para el pie: 27,6% en mujeres versus 21,2% en hombres.
En conjunto, estos dos factores concentran el 74,2% de la dificultad percibida por las mujeres al momento de solicitar un crédito hipotecario.
En el caso de los hombres, estos mismos factores también lideran la lista, pero con una incidencia menor, alcanzando el 60,8% de las respuestas.
Es decir, para muchas mujeres el desafío de acceder a la vivienda está más vinculado a las condiciones estructurales del financiamiento que a la comprensión del proceso.
¿Falta de comprensión o mayor exposición al proceso?
Los datos también revelan un contraste interesante en cómo hombres y mujeres reportan sus dificultades. Mientras ellas concentran su preocupación en los requisitos económicos, los hombres declaran -en mayor proporción- problemas para entender el funcionamiento del sistema o falta de orientación de un ejecutivo.
- 14,3% de los hombres dice tener dificultades para entender el funcionamiento del proceso hipotecario, frente a 6% de las mujeres.
- 9,3% de los hombres señala que les falta un ejecutivo que los oriente claramente, frente al 6% de las mujeres.
Es probable que esto suceda porque al ser los hombres quienes avanzan con más frecuencia hacia la etapa de financiamiento, se ven expuestos más temprano a las complejidades técnicas del crédito.
Esto sugiere que la “fricción” de la solicitud hipotecaria se hace evidente cuando se cruza de la etapa del vitrineo hacia la gestión real. Mientras las mujeres enfrentan una barrera de entrada estructural (renta y pie), quienes inician el camino administrativo se encuentran con un lenguaje y un proceso que aún resulta poco claro para el usuario promedio.
Educación financiera: percepción y planificación
Otro dato interesante surge cuando analizamos cómo hombres y mujeres perciben su propio nivel de educación financiera.
Sólo 8,1% de las mujeres declara tener una educación financiera “alta”, mientras que entre los hombres esa cifra alcanza el 15,7%.
Sin embargo, cuando la conversación se mueve hacia la planificación, aparece un resultado revelador:
- El 71% de las mujeres cree que una mejor organización financiera podría acercarlas a la meta de comprar vivienda.
- En los hombres, esa cifra alcanza el 64,7%.
Es decir, existe una alta conciencia sobre la importancia de la planificación financiera, especialmente entre las mujeres que están buscando activamente una propiedad.
Cuando la información se transforma en oportunidades
Estos datos plantean una responsabilidad para quienes participamos en el ecosistema inmobiliario.
Si el financiamiento es la principal barrera para acceder a una vivienda -y si esa barrera afecta con mayor fuerza a las mujeres- entonces el desafío del mercado va más allá de la oferta, también debe facilitar el acceso a información clara que permita tomar decisiones financieras con mayor certeza.
Por eso en Enlace Inmobiliario hemos desarrollado herramientas que buscan simplificar este camino y en nuestra plataforma una persona puede:
- Buscar proyectos inmobiliarios en todo el país
- Cotizar unidades específicas
- Simular distintos escenarios de crédito hipotecario
- Conocer su capacidad real de compra
- Obtener una preaprobación hipotecaria
Este tipo de herramientas permite que el proceso deje de ser una caja negra y se transforme en una ruta más clara para quienes quieren comprar una vivienda.
De la intención al cierre, una brecha que la data permite cruzar
Nuestros datos presentan una asimetría en el mercado. Mientras las mujeres lideran la búsqueda y la planificación, al avanzar en el proceso hacia la solicitud del crédito, las exigencias de renta y ahorro actúan como un freno.
La brecha no es falta de interés, sino la fricción financiera.
Para la banca este escenario representa una oportunidad: si sabemos que la barrera no es la falta de interés ni de comprensión, nuestra respuesta debe ser facilitar el diagnóstico temprano. La información, en este contexto, deja de ser un simple dato para convertirse en un habilitador.
Por eso, en Enlace Inmobiliario hemos transformado nuestras herramientas para que el proceso libere fricciones: al disponibilizar la simulación de créditos, conocer la capacidad real de compra y preaprobaciones en línea, permite transformar la planificación femenina en oportunidades concretas.
Reducir la brecha de acceso es un desafío que en el Mes de la Mujer cobra relevancia y puede ser la clave para que miles de cotizaciones que hoy se quedan en el “vitrineo” se conviertan en un proyecto alcanzable.
Por Sergio Barros, Gerente General, Enlace Inmobiliario


