Durante meses, el mercado inmobiliario parecía en pausa. Pero algo cambió: el Subsidio al Dividendo encendió motores. De pronto, la banca se ha movido, los cotizantes se han animado y las cifras empiezan a subir.
La pregunta es inevitable: ¿estamos viendo el inicio de una recuperación real o solo un impulso temporal?
Un mercado en movimiento… pero aún en terapia
La décima versión de nuestro Estudio de Expectativas y Educación Financiera del Mercado Inmobiliario muestra que las ganas de comprar volvieron. El 68% de las personas cree que hoy es un buen momento para adquirir vivienda, y casi 7 de cada 10 considera pedir un crédito en los próximos 12 meses. Incluso la postergación de compra cayó de 20,7% a 6,3%, una señal clara de que la gente volvió a moverse, a mirar, a comparar.
Pero hay que entender algo importante: el subsidio no ha mejorado el ánimo de las personas, ha empujado a que vuelvan a explorar. Esa exploración —visitar portales, cotizar, pedir simulaciones, entender los beneficios— es lo que está devolviendo movimiento al mercado.
Aun así, el acceso sigue siendo el mismo muro de siempre: ingresos mínimos altos, ahorro insuficiente y condiciones de financiamiento exigentes.
El Subsidio al Dividendo ha sido un empujón, no una solución. Ha reactivado la competencia bancaria y ha devuelto confianza a quienes estaban en pausa, pero no ha cambiado las bases estructurales del mercado.
En resumen: el paciente muestra señales de mejora, pero sigue en observación.
Educación financiera: la brecha invisible que empieza a cerrarse
Este fenómeno de volver a explorar ha tenido un efecto colateral positivo: ha aumentado la autopercepción de educación financiera. En el estudio, pasó de 32% a 52%. No porque las personas ahora sepan más de tasas o de UF, sino porque el simple acto de cotizar, comparar, preaprobar e informarse les hace sentir más preparadas.
Cotizar hoy es un acto de educación financiera.
Y esa diferencia se nota. Quienes se sienten más educados financieramente ahorran más del 10% de sus ingresos, entienden mejor los subsidios y planifican a largo plazo.
En cambio, los grupos con baja educación financiera dependen casi por completo de los beneficios estatales y rara vez creen que podrán financiar una casa.
En otras palabras, la educación financiera se ha convertido en el puente entre la intención y la acción.
El nuevo rostro del comprador
El mercado de 2025 tiene nueva protagonista: mujeres millennials y centennials, digitales, informadas y decididas a comprar su primera vivienda.
- 61% de quienes cotizan son mujeres.
- Más de la mitad pertenece a la generación millennial.
- 83% busca su primera propiedad.
- 63% planea usar o ya usó un subsidio.
- Y el rango más buscado está entre 2.000 y 3.000 UF.
Son más activas e informadas, pero siguen topándose con las mismas barreras. Porque aunque el subsidio ha bajado las fricciones, el financiamiento sigue siendo la principal, seguida de otras igual de relevantes: reunir el pie o tener una renta adecuada.
El subsidio: un motor con fecha de vencimiento
El Subsidio al Dividendo ha sido clave durante 2025. Entre abril y septiembre, el desconocimiento sobre el beneficio cayó de 71% a 29%, y un tercio de los cotizantes ya declara entenderlo bien.
Su impacto ha sido evidente: más competencia, más confianza y decisiones más rápidas.
Pero si el subsidio se agota antes de tiempo —como ya se proyecta—, el mercado podría desacelerarse nuevamente. Porque sin resolver las causas de fondo, el impulso seguirá siendo temporal.
Las barreras que siguen frenando
Nuestro informe lo deja claro:
- Renta mínima exigida: 44%
- Falta de pie: 27%
Estos obstáculos no se resuelven con subsidios de corto plazo. Se necesita algo más profundo: que el país vuelva a crecer. Solo con crecimiento sostenido se podrá normalizar tanto la demanda como la oferta, mejorar los ingresos y generar condiciones más inclusivas de acceso.
Lo que el sector necesita
Para que el impulso no se diluya, el sector inmobiliario requiere estabilidad y visión de largo plazo:
- Estabilidad macroeconómica real.
- Normalizar el mercado laboral.
- Mecanismos de apoyo al ahorro del pie.
Tasas competitivas y financiamiento accesible.
Sin estas condiciones estructurales, no habrá recuperación sostenida. Solo repuntes pasajeros.
En síntesis: movimiento, pero sin vuelo
El mercado se ha reactivado, sí. Pero no porque haya cambiado el ánimo, sino porque las personas han vuelto a explorar. Esa búsqueda, ese “salir a mirar”, ha encendido la rueda de nuevo.
La educación financiera mejora, el subsidio empuja y la competencia bancaria se reacomoda. Pero la base sigue siendo frágil.
El reto sigue siendo el mismo: transformar la intención en acción, y la acción en acceso real.
Mientras las tasas se estabilizan y los beneficios temporales dan oxígeno, el desafío de fondo es estructural.
Sólo con crecimiento económico, financiamiento accesible y educación financiera extendida podremos pasar del rebote coyuntural a una reactivación real y sostenible.
Por Rodrigo Krebs, Gerente de Marketing, Enlace Inmobiliario


