El mercado inmobiliario chileno está viviendo una transición interesante: los compradores vuelven a mirar opciones, los bancos reactivan sus ofertas y las tasas hipotecarias comienzan a dar respiro.
Pero, aun con este escenario favorable, algo falta: educación y acompañamiento para transformar la intención en compra.
Nuestra décima edición del Estudio Expectativas en el Mercado Inmobiliario, en esta versión incorpora una capa sobre la percepción de Educación Financiera y uno de sus principales hallazgos es que los cotizantes tienen una visión optimista frente a la posibilidad de adquirir vivienda, impulsados por el subsidio al dividendo.
Actualmente, el 68,1% de los encuestados considera que hoy es un buen momento para comprar vivienda, y el 69,2% ve probable solicitar un crédito hipotecario dentro de los próximos 12 meses. Sin embargo, ese entusiasmo no siempre se traduce en decisiones concretas.
Nuestro informe arrojó que el 48,1% cree que los precios seguirán subiendo, y más del 40% considera que las tasas subirán, lo que demuestra que, pese a la oportunidad coyuntural, todavía hay incertidumbre.
Las condiciones actuales representan un escenario excepcional, probablemente irrepetible en el corto plazo. Pero sin educación financiera y acompañamiento, muchos potenciales compradores podrían dejar pasar esta oportunidad.
Subsidio al dividendo: el motor de la reactivación
En los últimos meses de este 2025, el subsidio al dividendo cambió el comportamiento del mercado.
El desconocimiento del beneficio cayó de 71% a sólo 29%, y un 30% declara comprenderlo en profundidad.
Los efectos son visibles:
- La postergación en la búsqueda de vivienda bajó significativamente de 20,7% a 6,3%.
- La percepción de que el crédito hipotecario es alcanzable subió de 31% a 46%.
- La preocupación por conseguir una tasa conveniente cayó de 23% a 14%.
Aun así, el 44% menciona la renta mínima exigida y el 27% la falta de pie como las principales barreras.
Esto demuestra que el impulso está ahí, pero requiere acompañamiento y orientación para transformarse en acción.
La educación financiera marca la diferencia
El informe también muestra un aumento en quienes se sienten preparados financieramente: del 32,5% al 52,4%.
Sin embargo, más que un aprendizaje profundo, esto refleja una mayor disposición a entender.
Y ahí está la clave: las inmobiliarias tienen hoy la oportunidad -y la responsabilidad- de asumir un rol educativo en este proceso.
Los datos son claros:
- Quienes se consideran financieramente preparados ahorran más del 10% de sus ingresos, tienen metas de largo plazo y comprenden mejor los subsidios (71% los conoce, 37% los entiende a fondo).
- En cambio, quienes presentan baja educación financiera ahorran poco, dependen exclusivamente de subsidios (63%) y solo 31% cree poder financiar una vivienda.
En palabras simples: la educación financiera es el puente entre la intención y la compra.
Un comprador más joven, digital y activo
¿Quiénes están cotizando actualmente? El nuevo perfil del cotizante es mayoritariamente femenino y joven.
- El 61,4% son mujeres, y casi el 55% pertenece a la generación Millennial.
- El 83,3% busca su primera vivienda, y un 63,1% planea usar o ya usó un subsidio habitacional.
Este público se informa principalmente online, compara en distintos portales y valora el acompañamiento humano al momento de entender beneficios o requisitos.
Por eso, la labor educativa de las inmobiliarias no puede limitarse a una cotización: debe convertirse en una experiencia guiada, donde cada contacto ayude a despejar dudas, proyectar capacidad de pago y explicar los beneficios vigentes.
Una oportunidad que no se repetirá
El mercado está en movimiento, eso está claro. El interés se reactivó, las tasas bajaron y los subsidios están vigentes.
Pero este es un momento coyuntural, no una tendencia garantizada.
Por eso, las inmobiliarias que se suban a la ola de la educación, acompañando a sus clientes con información clara, asesoría y herramientas de simulación, se ganarán la confianza de sus compradores y acelerarán la decisión de compra.
En simple: el desafío ya no es atraer leads, sino convertir ese interés en acción.
Y eso se logra educando y guiando al cliente para que entienda que este beneficio hipotecario no estará disponible para siempre.
El llamado
Como industria, tenemos la posibilidad de impulsar que nuevas familias se conviertan en propietarias.
Y para lograrlo debemos comunicar mejor, simplificar los conceptos financieros y acompañar en cada etapa del proceso.
Hoy no basta con tener buenos proyectos ni precios competitivos. Lo que marca la diferencia es ayudar a las personas a entender cómo y por qué este es el momento de comprar.
Porque cuando el conocimiento se transforma en decisión, el mercado se mueve.
Y ese movimiento -educado, informado y guiado- es el que realmente genera crecimiento.
Por Sergio Barros, Director Ejecutivo, Enlace Inmobiliario


